La semana pasada sonó el teléfono. Una mujer, con la voz un poco nerviosa, nos pedía conocer el estado de tramitación de su ayuda para las placas solares. Le pedimos los datos para buscarla en nuestro sistema. Y no aparecía.
Tenemos más de 1.000 clientes repartidos por toda España, así que pensamos que sería un despiste con el nombre del titular. Le preguntamos a nombre de quién estaba el contrato. Lo comprobamos. Y entonces lo entendimos: no era clienta nuestra. Era clienta de otra empresa. De una empresa que acababa de quebrar.
Lo curioso es que dos años atrás esta misma persona sí nos había escrito. Pidió presupuesto a A Todo Sol. Nuestro comercial no pudo igualar el precio que le ofrecían en otro sitio —sencillamente era imposible hacerlo bien por ese dinero— y ella, comprensiblemente, eligió lo más barato. Se instaló con la otra empresa.
Hoy esa empresa ha cerrado. Y con ella se ha quedado en el aire la tramitación de su subvención, que muy probablemente acabará perdida. Pero el dinero de la ayuda es solo una parte. Lo que de verdad ha perdido esta señora es algo más difícil de recuperar: una referencia. Alguien a quien llamar. Soporte técnico, acompañamiento, una cara conocida que responda cuando su instalación falle dentro de cinco, diez o quince años.
Nosotros nos ofrecimos a ayudarla igualmente. Pero no pudimos evitar pensar en voz alta una pregunta incómoda: ¿no le va a salir ahora todo el proceso mucho más caro de lo que se ahorró?
No es un caso aislado: el batacazo del autoconsumo
La empresa de la que hablamos es Social Energy (Senerco Energy Services SL), una conocida instaladora sevillana que llegó a ser presentada como ejemplar dentro del sector. El 20 de marzo de 2026, el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Sevilla declaró su concurso voluntario de acreedores (procedimiento 180/2026), a petición de la propia compañía al reconocer su insolvencia. Es un hecho público, recogido por la prensa y por organizaciones de consumidores como OCU y FACUA.
Y no está sola. En los últimos dos años el autoconsumo fotovoltaico español ha vivido un auténtico terremoto: SolarProfit en preconcurso con un ERE del 90% de su plantilla y más de 800 afectados, Holaluz con pérdidas millonarias, Soltec, EiDF, Sunalizer echando el cierre... El sector encadena tres años seguidos de contracción tras la burbuja de 2022. Cuando el viento dejó de soplar a favor, muchas de las empresas que crecieron rápido y barato se quedaron sin aire.
Lo que cuentan las reseñas (y cómo leerlas de verdad)
Si miras el perfil de Social Energy en Trustpilot, verás algo que conviene aprender a interpretar: una nota media de 3,3 sobre 5 con más de 2.600 reseñas, donde el 82% son de 5 estrellas... pero el 13% son de 1 estrella.
Ese patrón en forma de "U" —mucho 5 estrellas y un bloque creciente de 1 estrella, casi nada en medio— es el retrato de una empresa que funcionó durante el boom y se desplomó después. Las 5 estrellas son de 2022–2024, cuando las instalaciones se hacían rápido. Las de 1 estrella son el derrumbe: clientes que en 2025 y 2026 escriben cosas como "no hay forma de contactar con ellos, llevo dos días llamando", "contraté mantenimiento, lo cobraron y nunca vinieron" o "mi subvención desestimada por su mala gestión".
La lección no es "no te fíes de las reseñas". Es: no mires solo la nota media. Mira la tendencia de los últimos meses y el porcentaje de 1 estrella. Ahí está la verdad de una empresa.
Los tres golpes que se lleva el cliente
Cuando tu instaladora desaparece, no pierdes una cosa. Pierdes tres:
1. El dinero adelantado
Muchos afectados pagaron entre el 65% y el 100% por adelantado y se quedaron con la instalación a medias o sin empezar. Y aquí está la peor parte: en un concurso de acreedores, el cliente particular está al final de la cola. La probabilidad real de recuperar el dinero es muy baja.
2. La subvención evaporada
Es el golpe más repetido. La empresa figuraba como contacto en el trámite ante la administración. Al cerrar, dejó de atender los requerimientos, y muchos clientes perdieron la ayuda sin enterarse siquiera de que había que subsanar algo. Justo lo que le ha pasado a la señora que nos llamó.
3. La garantía y el acompañamiento huérfanos
Una instalación solar es para 25 años. ¿Quién atiende tu garantía cuando quien la firmó ya no existe? ¿Quién hace el mantenimiento, quién resuelve una avería del inversor, quién te coge el teléfono un domingo? Eso no aparece en el presupuesto, pero es exactamente lo que marca la diferencia entre una buena y una mala experiencia con la energía solar.
El verdadero precio de ahorrarse 800 euros
Cada vez nos encontramos con más personas que prefieren ahorrarse 800 euros eligiendo a un autónomo suelto o a una de estas empresas de "monto durante unos años y desaparezco", en lugar de elegir estabilidad.
Lo entendemos. El precio importa, y mucho. Pero hagamos la cuenta completa: si ahorras 800 € hoy y mañana pierdes una subvención de varios miles, te quedas sin garantía y tienes que volver a contratar (y pagar de nuevo) la tramitación y el soporte que ya habías pagado una vez... el ahorro se convierte en el gasto más caro de tu instalación.
No se trata de ser el más barato. Se trata de seguir estando ahí dentro de diez años.
Cómo elegir instalador en 2026: señales de alarma
- Te piden el 100% por adelantado. Una empresa solvente no necesita tu dinero antes de trabajar.
- Te prometen "dos subvenciones" que suenan demasiado bien. A menudo solo es compatible una. Si te lo cuentan después de firmar, mala señal.
- Quien tramita tu ayuda se pone a sí mismo como contacto ante la administración, en lugar de a ti. Si desaparecen, no te enteras de nada.
- Subcontratan la instalación. Si el equipo que entra en tu casa no es de la empresa, ¿quién responde luego?
- Reseñas recientes en picado. Mira los últimos tres meses, no la nota media histórica.
- Sin años a sus espaldas ni cuentas claras. Pregunta cuánto tiempo llevan, cuántas instalaciones han hecho, si tienen equipo técnico propio.
¿Y si tu instalador ya ha quebrado? Qué puedes hacer
Si te reconoces en esta historia, no estás solo y no todo está perdido:
- Reúne toda la documentación: contrato, factura, justificantes de pago y cualquier comunicación.
- Comunica tu crédito al administrador concursal dentro del plazo (en el caso de Social Energy, la administración recae en Summa Iuris).
- Acude a OCU o FACUA: están agrupando a los afectados y hay denuncias colectivas en marcha.
- Revisa el estado de tu subvención directamente con la administración (Agencia Andaluza de la Energía, IVACE, etc.), por si aún estás a tiempo de subsanar.
- Busca una empresa estable que adopte tu instalación: para mantenimiento, garantías y soporte. Nosotros lo hacemos, también con instalaciones que no montamos.
En A Todo Sol, antes que nada, somos personas
A aquella señora le dijimos que sí. Que la ayudábamos igual, aunque no fuera clienta nuestra, aunque dos años atrás eligiera a otros. Porque creemos en lo que hacemos y porque, antes de ser una empresa de placas solares, somos humanos.
Llevamos años recorriendo España instalación a instalación, y hemos aprendido una cosa: la energía solar no va de paneles, va de confianza a 25 años. Va de que cuando llames, alguien que te conoce coja el teléfono. Eso no se puede abaratar 800 euros. Eso o está, o no está.
Fuentes: Trustpilot, OCU, FACUA, Noticias de Alcalá. Información a fecha de mayo de 2026.